San Lorenzo rescató un punto con más amor propio que fútbol
El equipo de Damián Ayude igualó 1-1 con Instituto en un partido que estuvo a cinco minutos de perder. Ahora se le vienen tres duelos clave al hilo: Talleres en Córdoba, Independiente y Boca en La Bombonera.

San Lorenzo llegó como favorito, pasó a tener una noche adversa, estuvo a cinco minutos de perder, pero empató 1 a 1 con Instituto y, al menos, rescató con amor propio un empate que le da crédito para encarar con cierto optimismo los duelos clave que se le vienen en cadena: Talleres (V), Independiente (L) y Boca (V).
La previa del Nuevo Gasómetro tuvo una presencia estelar: Iker Muniain. El español pasó por el vestuario azulgrana, saludó a sus compañeros, recibió una camiseta en el campo de juego, muestras de cariño y una ovación general.

En el plano futbolístico, con varios retoques con relación al partido que pocas horas atrás le había ganado a Estudiantes de Río Cuarto, el equipo de Damián Ayude buscó marcar un dominio territorial con su línea de tres mediocampistas parados del círculo central en adelante, con el juvenil Facundo Gulli suelto y la dupla Rodríguez-Cuello rotando por el frente de ataque.
La Gloria, entonado desde la llegada de Diego Flores con dos victorias previas darle otro tono a un mal arranque, saltó a escena con los mismos once intérpretes de los dos juegos anteriores. En la primera oportunidad que encontró un espacio con viento a favor, soltó en velocidad a Jhon Córdoba que llegó hasta el área local y exigió a fondo a Orlando Gill que desvió el remate bajo y al primer palo con su pie izquierdo.

Enseguida el trámite se armó entre la intención del Ciclón de asumir el protagonismo y la sensación que cada ataque visitante podía generar un error de la defensa azulgrana.
Así en el minuto veinticinco, San Lorenzo transportó un balón con un lanzamiento largo de Orlando Gill que, tras un par de toques sucios le quedó a Gregorio Rodríguez que con la cara interna de su pie derecho sacó un remate en comba que se estrelló en el palo.

Instituto no perdonó en la siguiente contra que encontró en mal retroceso al Ciclón y Diego Sosa definió de zurda y cruzado al palo más lejano.
En el segundo tiempo el juego se mantuvo dentro de un mismo carril y San Lorenzo, más allá de los ingresos de Luciano Vietto y Gonzalo Abrego, no encontró los recursos para generar chances claras que le permitan ilusionarse con el empate y el visitante hizo correr el tiempo de cualquier manera.
Entonces la bronca azulgrana se descargó en un arbitraje de Andrés Merlos hasta que apareció Vietto y empujó una pelota que cruzó toda el área. De esta manera, San Lorenzo salvó un punto con más amor propio que lucidez.

San Lorenzo 1-Instituto 1: Los goles





