Nadia Podoroska cayó en la final de San Pablo, pero volvió a ser protagonista del circuito WTA
La rosarina perdió 4-6, 6-4 y 6-2 ante la española Kaitlin Quevedo, de 20 años y 90 del mundo, pero cerró una semana que marcó su regreso a una final WTA después de más de un año inactiva por una lesión. Además, subirá del puesto 317 al 200.

Nadia Podoroska estuvo cerca de la gloria y a un set de volver a levantar un trofeo del circuito WTA, pero la española Kaitlin Quevedo, de apenas 20 años y nueva 90 del mundo, reaccionó a tiempo y se quedó con la final de San Pablo por 4-6, 6-4 y 6-2.
La derrota no borra, sin embargo, una semana que volvió a poner a la rosarina en el centro de la escena. A los 29 años, después de atravesar más de un año alejada de las canchas por una lesión, Podoroska regresó desde el puesto 449 del ranking y alcanzó su primera final de un torneo WTA 250.
Además, con esta brillante actuación sobre el cemento brasileño le permitirá subir del puesto 317 al 200 del ranking WTA.
Después de la suspensión por lluvia del domingo, la definición se disputó este lunes desde las 11. Podoroska comenzó mejor, se llevó el primer set por 6-4 y quedó a un paso del título. Quevedo reaccionó en el segundo parcial, ganó 6-4 y llevó la definición a un tercer set en el que impuso su ritmo hasta cerrarlo 6-2, luego de poco más de dos horas de juego.
Una semana para volver a creer

El recorrido de Podoroska hasta la final fue tan importante como el resultado de la definición. La argentina comenzó el torneo con un triunfo ante la italiana Lucrezia Stefanini, luego derrotó a la alemana Eva Lys en octavos y superó en cuartos a la neerlandesa Suzan Lamens en una dura batalla a tres sets.
En semifinales llegó el golpe más resonante: Podoroska eliminó a Paula Badosa, ex número dos del mundo, por 6-3 y 6-4 y se metió en la final.
Fue la confirmación de un regreso que había comenzado mucho antes, porque después de permanecer inactiva durante 2025 por una lesión, la rosarina volvió a competir en 2026 y durante su recuperación conquistó los títulos del W15 de Madrid y el W35 de San Gregorio.
También tuvo una actuación destacada en el US Open. Desde el puesto 449 y utilizando su ranking protegido para ingresar al cuadro principal, derrotó a la suiza Simona Waltert, entonces 89 del mundo, por 4-6, 7-6 (7-5) y 6-3. Así consiguió superar por primera vez la primera ronda del Abierto de Estados Unidos después de cinco participaciones.





